#TestimonioMisionero

 

Queridas Militantes, Familias y amigas,

Las saludo desde el Uruguay y les cuento que hoy cumplo 9 meses de estar en esta hermosa tierra de misión. Quiero compartir un poco sobre las experiencias vividas en este año:

En el mes de enero tuve la oportunidad de viajar a Perú donde pude vivir tres actividades: campamento, encuentro con el Papa Francisco y Ejercicios Espirituales.

El campamento tuvo como tema el libro del Padre Morales “Laicos en Marcha”. Cada día trabajábamos algo y las consignas estaban relacionadas. Cada patrulla estaba a cargo de una militante, y eso me hacía ver cómo siendo militantes tenemos la responsabilidad de formarnos bien para ser formadores de otros. Doy gracias a mi patrulla “Alegría Mariana” que me ayudo a vivir esta semana con tanta entrega. Por otra parte, tuvimos la fortuna de tener al Padre Castejón con nosotras toda la semana, además que tuvimos una sesión de preguntas con él.

La visita de nuestro Santo Padre fue a mediados del mes de Enero. “Unidos por la esperanza” fue el tema de su visita apostólica a esta “Tierra Ensantada”, como él la llamó. Me llamó mucho la atención la fe de los peruanos, pues eran miles y miles que estaban en las calles, que cantaban, gritaban y se emocionaban al ver al representante de Cristo en la tierra.

Me gustó el mensaje que el Papa dio a los jóvenes en la Plaza de Armas, pues nos invitaba a ser como San Martin de Porres, a gastar nuestra vida por los demás y a confiar en el Señor. Nos invitaba, además, a no darnos por vencidos, a no perder la esperanza ante las situaciones difíciles de la vida.

Me llenaba de mucho ánimo lo que el Papa decía, que el Señor nunca se desanima de nosotros, pues nos ama así como somos y tiene un sueño para cada.

cada día de

A SU VOLUNTAD"

"Debo entregar

MI VIDA

Los Ejercicios Espirituales esta vez los hice con las cruzadas y debo decir que no se comparan con los que hacemos las militantes. Dios quiso que le regalara estos días para hacerme entender que estoy muy necesitada de Él y que debo entregar cada día de mi vida a su voluntad. Quiso fortalecerme para llegar a Uruguay dispuesta a conquistar muchas almas para Él. Pensaba que si mi vida no estaba llena de Él, no podía transmitirles nada a los jóvenes sobre su mensaje de salvación.

En el mes de febrero estuve en la misión San Francisco Javier, la cual es organizada por la Red Juvenil Ignaciana y la Universidad Católica del Uruguay. Asistimos alrededor de 200 jóvenes, los cuales fuimos distribuidos por grupos y asignados a diferentes zonas del Uruguay. Mi grupo tenía delegación Argentina y nos quedamos en la Parroquia de un pueblo que se llama Ecilda Pauliere

Todos los días iniciábamos colocando nuestra misión en las manos de Dios a través de la oración individual, luego salíamos casa por casa visitando a las familias que amorosamente nos recibían y permitían que rezáramos algunas oraciones.

En una ocasión visitamos un ancianato y estuvimos acompañándolos al “son” de la guitarra y un par de lindas canciones. Rezamos con ellos y reflexionábamos sobre la fortuna que teníamos de poder ser mensajeros de Jesús para estas personas.

Luego de las visitas casa por casa, volvíamos a la parroquia muy alegres y preparábamos las catequesis para los niños, los jóvenes y los adultos, para luego reunirnos con ellos.

En una de las presentaciones que teníamos con los niños hubo una niña que dijo que cuando fuera grande quería ser misionera como nosotros y llevar alegría a otras familias. Sus palabras nos hicieron pensar que sin importar cuánto hayamos tenido de caminar ni qué mal estuviéramos durmiendo, valía la pena todo lo que hacíamos y que ese era el camino de la felicidad.

Cerrábamos el día con la misa y con el testimonio de la vida de fe de alguno de nosotros los misioneros.

Cada misión me convence que, como le decía Pablo a los presbíteros de la Iglesia de Efeso cuando se estaba despidiendo, “la felicidad está más en dar que en recibir”.

"La FELICIDAD

DAR

está más en

que en recibir"

Desde el mes de marzo trabajo en la pastoral de la Universidad Católica y me he encontrado con una comunidad universitaria donde Jesucristo es un desconocido y hay poco interés en conocerle. Esto se puede evidenciar en que a las muchas actividades propuestas son pocos los que participan. Con el equipo de trabajo y con ayuda del rector P. Julio Fernández SJ todo el tiempo estamos pensando qué podemos hacer para conquistar los corazones de estos jóvenes y ser un medio que permita el encuentro con Dios. Soy consciente de que la obra es de Jesús, por lo que nosotros proponemos y Él dispone.

No es tarea fácil, les confieso, pero sé que la Virgen no nos abandona en esta tarea que nos ha encomendado.

"La VIRGEN

abandona"

no nos

Por otra parte, ya son 5 chicas las que están animadas a ir a la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá con la cruzada milicia de Santa María. Para recolectar el dinero hemos empezado a llevar a cabo varias actividades tales como: vender “alfajores” en las instalaciones de la universidad y también rifas aprovechando la “fiebre del mundial”. Confiamos en Dios que podamos reunir todo el dinero para asistir a este gran encuentro con el Papa Francisco.

También estoy dando la formación de “Juveniles” a un grupo de 16 chiquilinas entre 10 y 11 años. Están muy contentas de los temas que tratamos. Son muy responsables, todas nos colocamos un reto semanal, como levantarnos a la primera, no quedarnos en la ducha tanto tiempo, ser pacientes con nuestros padres, entre otros.

Cuando decidí venir al Uruguay le pedí a Dios tres cosas: la primera, que pudiera vivir las promesas de Militante sin fallar ni siquiera un día, la segunda, que le conociera más para más amarle y la tercera, que cambiara mi vida de incoherencia por un camino guiado por la Virgen María.

Hasta el día de hoy no me ha defraudado, pues me ha dado lo que pedí y muchas cosas más. Mi confianza esta puesta en Él, el único que no me abandona y el que ha llenado esta misión de mucha alegría, de dificultades también, pero ha sabido orientarlas para sacar cosas positivas de esto.

Me llena de alegría que la Milicia de la Virgen con toda la riqueza del carisma del Padre Morales, sea parte de la historia de la Evangelización de esta tierra uruguaya tan necesitada de Dios.

Y me despido como el Papa Francisco lo hizo con los sacerdotes y consagrados del Perú…”y de vez en cuando, échenme un rezo”

Les mando un abrazo gigante!!

Stefanía

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